21 de septiembre de 2017

Publicado el 21 septiembre por con 0 comentarios

Viaje a Bilbao (segundo día)



VIAJE REALIZADO ENTRE EL 11 Y EL 15 DE AGOSTO

Segundo día en Bilbao. Tocaba madrugar porque son días de mucha calor y seguramente al medio día hay que hacer un descanso a la sombra. Estos días se llegaron a alcanzar más de 40 grados en Bilbao ciudad. A las 9 de la mañana ya lucía el sol a orillas del Nervión.



El propio río Nervión sirve de referencia para situarnos a la hora de caminar por Bilbao. Sabiendo hacia donde está nos podemos orientar perfectamente. Y las dos orillas del Rio forman un paseo que nos permite ver muchas de las zonas más significativas a la hora de hacer turismo ya que veremos pequeños astilleros, Centros Comerciales, el propio Museo Guggenheim, la Universidad de Deusto, nos acercará al Casco Antiguo donde tenemos que visitar sí o sí el Mercado de la Ribera. Encontraremos diferentes puentes que nos permitirán pasar de un lado a otro del Río para poder variar nuestra ruta. 


Hay que decir que cada zona tiene su encanto y sus cosas que ver. Por la zona del Guggenheim veremos decenas y decenas de turistas mezclados con un montón de gente que aprovecha las orillas del río para correr, andar en bici o simplemente pasear. 

Madrugar en este caso tiene sus ventajas porque los alrededores del Museo estaban desiertos.







Los puentes también tienen su historia y sus particularidades. 





¿Quién no conoce la anécdota en el suelo del Puente Zubizuri, que de ser un suelo acristalado ha pasado a tener una enorme moqueta para evitar los resbalones que se producían?



Hoy el paseo es rápido porque mi intención es la de hacerme a la idea de lo que hay en cada zona hasta llegar al Casco Antiguo. Tanto la zona del Nervión como el Casco Viejo lo visitaría con calma dos días después. Podréis ver fotos y vídeos aquí en el Blog dentro de unos días.

Como adelanto me gustaría comentar la "anécdota" de esta fuente:


Sobre la calle del Perro está la Fuente del Perro, esta calle es estrecha y muy tradicional como todas las del casco antiguo.
La fuente en sus orígenes era utilizada para lavar a los animales que se llevaban al mercado. Cerca del año 1800 se le agregaron tres caños que forman la cabeza de un león, que en realidad parecen perros… por lo que le han dado este nombre tan particular a la fuente, además de encontrarse en una calle con ese nombre.

Se va acercando el mediodía y apetece un café. En el propio Casco Viejo he dado con una panadería de toda la vida en donde tiene magdalenas y cocadas sin gluten así que.......


Después de dar un rápido paseo por la zona antigua me asomo al Nervión desde la parte de atrás del Mercado de la Ribera. Dentro no solo es la típica plaza de abastos si no que podréis encontrar cientos, por no decir miles, de pintxos variados en donde reponer fuerzas, hacer una parada......




Se acerca la una de la tarde, es hora de dirigirme al segundo destino de hoy, el Puente Vizcaya, que une Getxo y Portugalete a través de una barcaza colgante.

Cogiendo el metro, llego enseguida a Portugalete y lo primero que me encuentro es que están en fiestas, algo así como una Feria Medieval.




Después de recorrer las calles en dirección al Nervión me encuentro la típica estampa del puente, que tengo que decir que es más alto de lo que parece en las fotos. Y más alto aún cuando vas subiendo en el ascensor para poder caminar por la parte superior a modo de mirador.



A la hora de comprar el billete para cruzar en la barcaza tenemos la opción de pagar un poco más y justo después de cruzar el río nos podemos dirigir al ascensor (hay uno en cada lado del puente) para subir y tener unas vistas fantásticas del propio puente, del sistema que carga y desplaza la barcaza y por supuesto de la puerta de entrada del Nervión hacía la ciudad de Bilbao.










 


¡El operador de grua me mira raro!




¡¡Y ahora toca la bajada en el Ascensor!!!:




Y ya se acerca la hora de comer así que es hora de volver hacia la boca de metro y reponer fuerzas en Bilbao. Por cierto, curiosa la "acera mecánica" que me encontré por el camino. No hay escaleras pero es una calle de subida continua y ¡oye!, que bien, no?.




La tarde del sábado la he dedicado a pasear con calma por los alrededores de San Mamés, entrando en una cervecería que hay dentro mismo del Estadio y que es la única forma de poder asomarme un pelín al campo.







Y hay que decir que por la noche, Bilbao tiene su encanto. Lo que sí se ve por todas partes es el rojo y blanco de Bilbao.






La jornada casi llega a su fin. Hoy han sido bastantes kilómetros de caminata pero me ha gustado un montón esta ciudad y los alrededores. 



Mañana domingo es el día de la visita a San Juan de Gaztelugatxe. En unos días podréis ver una nueva entrada en el Blog con las fotos de ese bonito lugar.

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